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martes, 26 de diciembre de 2017

Colaboradoras



¡Hola!
"Olimar" es mi nombre, soy esposa y mamá.
Me gusta leer, me encantan las artesanías, la pintura y la repostería.
Conocí a Jesús a los 16 años y le amo.
En mi blog personal www.hechoencasabyoli.blogspot.com  comparto todo lo que una mujer puede hacer  desde su hogar, porque no hay excusa para disfrutar de tu rol de esposa y madre como el de hija de Dios y servirle con el corazón en todo lo que haces.
Estoy colaborando desde hace algún tiempo en el blog:
"Sendas Eternas" con mucho gozo, así que te invito a leer y a disfrutar de edificantes artículos para toda la familia.

¡Dios les bendiga!


viernes, 22 de diciembre de 2017

"El regalo en el pesebre".


El regalo en el pesebre
En mi memoria están los recuerdos de los más bellos pesebres de mi tierra, recordar el hermoso pesebre de la casa de mi abuela "Goya" me llena de nostalgia, su casa en Navidad era tan cuidadosamente decorada, las imágenes del pesebre dentro y fuera de la chimenea era para mí un espectáculo digno de admirar, siempre admire la dedicación y belleza de esas decoraciones en casa de mi abuela, y mis tíos paternos, puedo aún en mi mente verlos, cada año era diferente la decoración, que lástima que para esa época no había la tecnología que ahora tenemos y poder disfrutar de fotografías digitales para volver a verlas, pero que lindo es tener toda esa película en tu mente, no solo de la decoración sino también de los más bellos recuerdos de mi infancia jugando con mis primos y primas, que tiempo especial, pero el regalo más dulce y tierno que podemos hoy recordar y adorar es el regalo que Dios hizo a este mundo, al enviar a su Hijo Unigénito para que naciera en ese humilde pesebre.

    Pensar en el pesebre donde nació nuestro Salvador, me hace reflexionar, ese pesebre no era tan lindo como los que solemos ver en las representaciones hoy en día, o en las de la memoria de mi niñez, seguramente era un lugar incomodo, muy oscuro, con olores no deseados, con animales, ruidos y bichos y allí nació el Salvador. Cuanto amor, cuanta humildad, siendo Dios mismo Él nació en esas condiciones.

Lucas 2:7
Y dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales,
y lo acostó en un pesebre, Porque no había lugar para ellos en el mesón.

Y al nacer que hermosas palabras las de los ángeles, ellos dan la Gloria a Dios por la llegada del Salvador. Ellos anuncian la paz para la tierra en aquellos que gozan de su buena voluntad. Lucas 2:14
Por el pesebre descubrimos que ese verbo se hizo carne y habitó entre nosotros.  Juan 1:14

Recordemos que ese bebé en el pesebre es el regalo a nuestra vida, es nuestro Salvador, y es allí en que la Navidad toma sentido porque la cruz emerge del pesebre.

Jesucristo, el regalo del Padre a la humanidad, es indescriptible ese regalo maravilloso, Jesucristo dejo Su gloria para morir por tí y por mí.

Él tomó un cuerpo terrenal y una madre terrenal, para que nosotros podamos tener un cuerpo glorificado y un Padre Celestial.

Él nació en un pesebre, un lugar humilde, para que nosotros, un día, podamos ocupar un lugar en el cielo con calles de oro.

Él fue perseguido por Herodes para poder librarnos del enemigo de nuestras almas, satanás.

Él se hizo pobre, para hacernos ricos.

Él nació en un pesebre para morir en la cruz, para que nosotros podamos nacer de nuevo.

No podemos describir este regalo que nació en un humilde pesebre, ese regalo que NUNCA nos pidió nada a cambio, sino que lo dio todo por amor.

Y hoy todo lo que podemos hacer es glorificar, adorar y amarle, así como lo hicieron los ángeles ese día, y adorarlo como los hicieron los pastores, porque...

Jesús es el regalo en el pesebre.








¡Divino Nacimiento!

Qué profundo gozo es saber que nuestro Salvador descendió de los cielos y vino a nacer en un humilde pesebre dejando su gloria para darnos vida.
Tome un tiempo para agradecerle a Dios por este regalo maravilloso de eternidad en la entrega de Su Hijo Jesucristo.


viernes, 1 de diciembre de 2017

¡Divina Concepción!

Al comenzar este mes damos gracias a Dios
 al recordar la divina concepción de nuestro Señor y Salvador.
Únase en un momento de oración.
¡Dios les bendiga!

lunes, 27 de noviembre de 2017

"Palabras que riegan almas II"






Continuando la primer entrada, hoy pensemos  en las palabras que salen de tu boca, ¿Cómo está tu corazón?



¿Estás prestando atención a las cosas que estás dejando entrar en tu corazón?



Somos llamadas a estar en el mundo, pero no somos del mundo. Debido a quién somos, no deberíamos hablar igual que el mundo.



Estamos llamadas a ser diferentes.



Una forma de ser diferentes es por medio de nuestro hablar y creo que lo he repetido muchas veces.



La forma en la que hablamos a nuestro esposo, nuestros hijos, nuestros amigos o la señora del supermercado dice mucho sobre lo que está pasando en nuestro corazón.



Quiero desafiarlas hoy a ser más que mujeres que leen la Biblia, quiero que seamos hacedoras... ¡hacedoras de la Palabra de Dios!



Mujeres que ponen su fe en acción.



Una de las formas de hacer esto es controlando nuestras lenguas y cuidando lo que está llenando nuestro corazón.
Santiago 1:26 dice “Si alguno se cree religioso entre vosotros, y no refrena su lengua, sino que engaña su corazón, la religión del tal es vana.”



Como mujeres cristianas, debemos ejercitar el control sobre nuestras lenguas... usar nuestras bocas para edificar a otros en lugar de destruirlos Efesios 4:29



¿Cómo podemos hacer esto?



1. Ora – pídele ayuda a Dios
2. Controla tu mente – pon atención a tus pensamientos.
3. Vigila lo que alimenta tu corazón - Películas, libros, blogs, programas de televisión, pensamientos.
4. Pon tu fe en acción – Sé intencional con tus palabras y céntrate en hablar cosas que edifiquen a otros, palabras amorosas, amables y misericordiosas.



Pon tu fe en acción, ¿en qué forma vas a ser intencional con tus palabras hoy, escogiendo edificar en lugar de destruir?



Aquí hay algunas ideas:



1. Desafíate a no decir ningún comentario negativo a tu esposo o a tus hijos hoy. Ora cada vez que quieras decir algo negativo.
2. Envía un mensaje o un email de ánimo a tu esposo diciéndole lo agradecida que estás por su vida, lo orgullosa ue estás por él...
3. Cuando pienses algo bueno sobre otro... ¡dilo! no te lo guardes.
4. Edifica a alguien hoy... la señora de la caja registradora, la mamá primeriza, tu vecina o alguien dentro de yu hogar.



Riega el alma de alguien hoy... ¡te sentirás muy feliz si lo haces!



Con amor y gratitud

Olimar

www.hechoencasabyoli.blogspot.com



lunes, 20 de noviembre de 2017

"Palabras que riegan almas I"





Cada día tenemos una oportunidad maravillosa...
Mañana tras mañana, Dios nos da la oportunidad de ser mujeres que hablan palabras de vida a nuestra familia y amigos.

Cada día tenemos la oportunidad de hablar cosas que:



• Edifican
• Animan
• Dan esperanza



Cada día tenemos la oportunidad de regar las almas de las personas a nuestro alrededor.
Cada día tenemos una elección.



¿Voy a edificar mi casa o a derribarla? Proverbios 14:1



Una de las formas de edificar nuestra casa está en las palabras que usamos.



Lucas 6:45 dice “de la abundancia del corazón habla la boca”



Mi pregunta hoy es ¿qué está llenando tu corazón?



Con amor y gratitud

Olimar

www.hechoencasabyoli.blogspot.com

lunes, 13 de noviembre de 2017

4 consejos para sobrellevar los dañinos malos entendidos.

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Sé que muchas veces somos víctimas de los dañinos malos entendidos, es horrible caer en esto nos hace sentir tan mal, tenemos una mezcla de sentimientos, pero no somos las únicas en el mundo, millones de personas pasan por similares situaciones, hoy veremos 4 consejos que nos ayudaran a superar los dañinos malos entendidos.



Si te preguntas ¿qué es un mal entendido? Te cuento que es una acción bien intencionada que sin embargo sale mal y causa dolor a alguien.



Todos hemos pasado por situaciones parecidas, quizá algunas más graves que otras, pero ¿Cuándo fue la última vez que tú dijiste algo o hiciste algo con la mejor de las intenciones y sin embargo todo salió tan mal y te arrepentiste de haberlo dicho o haberlo hecho? A lo mejor no fue hace mucho tiempo, porque los malos entendidos suelen ocurrir con bastante frecuencia.



Pero cuando uno es víctima de un malentendido queda malherido, porque inmediatamente uno es criticado o difamado o investigado, o como decimos familiarmente, uno se mete en un lío grande y sufre y ni sabe cómo solucionarlo.



A nadie le gusta pasar por esta situación y justamente de esto es de lo que se aprovecha el dañino mal entendido para lastimarnos, romper relaciones, acorralarnos y dominarnos. Este dañino nos lo recordará a cada instante diciéndonos ¿Ya ves lo que pasó? ¿Viste que por hacer bien saliste mal parada? No seas necia, la próxima vez no hagas nada aunque estés en condiciones de hacerlo, para que no pases vergüenza una vez más. Dominadas por este dañino, nos volvemos apáticas a las necesidades espirituales, emocionales y físicas de los demás. Decidimos que lo mejor será vivir nuestra vida sin pensar siquiera en los demás.



 Si llegamos a este estado, el dañino de los malos entendidos habrá logrado su cruel cometido.

Entonces  cómo conquistar a este poderoso y cruel dañino.



1-     Reconoce que tu no es el única que ha sido víctima de un mal entendido. No piense que hay algo raro en ti que hace que los demás no entiendan correctamente tus palabras o tus actos. No hay tal, todos nosotros somos víctimas del malos entendidos, porque lastimosamente es un mal universal. Una cosa es lo que pensamos, otra la que sale de nuestros labios, otra la que llega a los oídos de nuestro interlocutor y otra la que llega a la mente de nuestro interlocutor. Es la falencia de la comunicación y la fuente de todos los malos entendidos. La única forma de evitar malos entendidos sería dejando de hablar con todos. Pero trate de pasar una sola hora con otros sin decir una palabra. Verá que es imposible. Entonces es perfectamente posible que tú y yo y cualquier otra persona seamos mal entendidos. Los malos entendidos son como algunas bacterias en nuestro organismo. Tenemos que vivir con ellas.



2-      Entrega la situación a Dios. Dile al Señor en oración: Dios, aquí estoy otra vez. He sido mal entendida, me duele y  estoy tan herida. Tengo la razón pero nunca me lo creerían. Encárgate tú de poner en claro mi buena intención en todo este asunto. A veces ni vale la pena tratar de aclarar que tus intenciones fueron buenas. Los seres humanos sólo vemos las acciones, No podemos ver las intenciones del corazón.  Si tú entras al tortuoso camino de aclarar esto y aquello para que a todos les conste que tus intenciones eran buenas, sólo conseguirás hundirte más y más en el profundo pozo del mal entendido.



3-     Ora al Señor para que le dé sabiduría, discernimiento y tino para hacer o decir cosas. Antes de hacer o decir algo medite en la forma como lo va a hacer o en las palabras que va a decir, sé que no es fácil que solemos ser mujeres emocionales y rápidas para hablar, pero si por alguna razón sospechas que algo que desearías  decir puede prestarse para ser mal entendido, no lo digas, mejor callar. El hablar impulsivamente o el actuar impulsivamente nos puede conducir a los malos entendidos con mayor frecuencia y lastimosamente a mí me ha pasado en muchas ocasiones hemos oído múltiples de veces  el sabio consejo de “Piense antes de hablar” y yo agrego “Piense antes de actuar”, pero sé que no es fácil debemos trabajar en ello.



4-     Perdona y sigue amando como Jesús, pide perdón y si  a pesar de poner todo tu corazón y  empeño para arreglar mal entendido e igual lo has sido, no te desanimes, pon el asunto en la mano del Señor y sigue haciendo cosas buenas que agradan a Dios. ¡No te quedes atada por el dañino del malentendido, y sigamos adelante!



Con amor y gratitud.

Olimar

www.hechoencasabyoli.blogspot.com